El gobierno francés reportó un incremento de 2025 fallecimientos en comparación con los siete días previos, en el marco del episodio de temperaturas extremas registrado a fines de junio. El organismo advirtió que las cifras son preliminares y que el impacto total podría resultar más alto una vez finalizado el procesamiento de los datos.
La histórica ola de calor que atravesó Europa a fines de junio comenzó a mostrar una de sus consecuencias más graves. En Francia, las muertes registradas durante la semana más intensa del fenómeno climático aumentaron un 29,1% respecto del período anterior, según informó este viernes Salud Pública Francia, que además advirtió que la cifra todavía es provisoria y que el número de víctimas podría seguir creciendo a medida que se complete el relevamiento.
De acuerdo con el organismo sanitario, entre el 22 y el 28 de junio se contabilizaron de manera preliminar 8973 fallecimientos, frente a los 6948 registrados entre el 15 y el 21 de junio. La diferencia representa 2025 muertes adicionales en apenas siete días.
Las autoridades señalaron que estos datos todavía están incompletos y remarcaron que el exceso de mortalidad probablemente esté subestimado. De hecho, la nueva estimación prácticamente duplicó el cálculo preliminar, cuando se había informado un exceso de al menos 1000 fallecimientos. En aquel momento, el análisis solo contemplaba tres de las jornadas más calurosas de la ola de calor.
El incremento de la mortalidad se concentró principalmente en los adultos mayores. Si bien también se observó un aumento entre las personas de 45 a 64 años, el mayor impacto correspondió a quienes tenían 65 años o más.

Otro dato que llamó la atención fue el crecimiento de las muertes ocurridas en los hogares, que prácticamente se duplicaron en comparación con la semana anterior. Además, París fue la región más afectada del país: allí el número de fallecimientos aumentó un 62% en apenas una semana, reflejando la intensidad que alcanzó el calor extremo en la capital francesa.
Durante esos días, Francia registró las temperaturas más elevadas de su historia para un mes de junio. En numerosas ciudades se superaron tanto los récords de temperatura máxima diurna como los de mínima nocturna, un factor que dificulta la recuperación del organismo y aumenta los riesgos para la salud, especialmente entre las personas mayores y quienes padecen enfermedades preexistentes.
El director general del sistema de hospitales públicos de París, Nicolas Revel, consideró que el impacto sanitario de esta ola de calor probablemente sea inferior al registrado durante el histórico episodio de 2003, que provocó decenas de miles de muertes en Europa. Sin embargo, estimó que el balance podría superar al de otro evento de calor extremo registrado el año pasado, al que atribuyó unas 5700 muertes.
Francia no fue el único país afectado. Bélgica informó un exceso de aproximadamente 1200 fallecimientos entre el 18 y el 29 de junio. Más de 530 correspondieron a personas de 85 años o más. En los Países Bajos, en tanto, las autoridades estimaron que la ola de calor provocó alrededor de 480 muertes adicionales, también concentradas principalmente entre adultos mayores.
La ola de calor también pulverizó récords históricos de temperatura en Alemania, Polonia, Eslovaquia, Chequia y Hungría, además de establecer nuevos máximos para junio en el Reino Unido y Suiza. En Francia, la temperatura media nacional alcanzó el valor más alto jamás registrado para ese mes.
De acuerdo con los climatólogos de la iniciativa World Weather Attribution, un episodio de esta magnitud habría sido prácticamente imposible sin la influencia del cambio climático inducido por la actividad humana.

















































