Jugó en la selección de su país que hace 40 años, padeció al “Diez” y sufrió sus dos golazos en la semifinal. Aquella tarde en el Azteca, cambió su camiseta con otro jugador. Hoy, con los sudafricanos, está logrando un buen rendimiento.
Con los cuatro puntos que consiguió Sudáfrica en el Grupo A hizo historia: un segundo puesto le permite acceder a la siguiente fase del Mundial 2026, donde se enfrentará con Canadá. Y si alguien tiene mucho que ver en este logro, ese es Hugo Broos, el DT belga que dirige a los sudafricanos.
Nacido el 10 de abril de 1952, en la ciudad belga de Grimbergen, Hugo Broos es un nombre con historia en el fútbol de su país. Los memoriosos que estén por encima de los 50 años lo recordarán por su trayectoria como defensor del seleccionado de Bélgica que hace 40 años, en México 86, hizo su propia historia al acceder por primera vez a las semifinales de una Copa del Mundo.
Y Bross da crédito del significado que tuvo para él haber llegado hasta esa instancia, no solo por el fútbol de su país, sino porque debió enfrentar, marcar (o al menos intentarlo) y sufrir a Diego Armando Maradona en su mejor momento.

Y su paso por ese partido quedó registrado en el museo personal de otro jugador argentino de aquella selección, que se quedó con su camiseta como recuerdo.
Quién es Hugo Broos, el DT belga que sufrió a Maradona en México 86 y hace historia con Sudáfrica
Desde hace cinco años, Hugo Broos está al frente de los “Bafana Bafana”, como se la conoce a la selección sudafricana, dispuesto a continuar su camino. Dice que no le teme a ningún rival y cree que a todos se les puede ganar. Y tener enfrente a Canadá, aunque sea local, le permite soñar.
Sin embargo, a pesar de que ya hoy su deber está ampliamente cumplido por haber hecho avanzar de fase a Sudáfrica, se ve alejándose en breve de esta selección pero no por cuestiones futbolísticas, sino por temas personales: extraña mucho a su familia que vive en Bélgica, en especial a sus nietos.
“La familia es muy importante, esta Copa del Mundo comenzó el 11 de junio cuando todavía hay escuela en Bélgica, así que los padres no pueden dejar de llevar a los niños a la escuela y por eso no pueden venir a los partidos”, contó y con un dejo de melancolía agregó: “Si hubiera sido posible, habrían estado aquí, estoy seguro de eso”.

Aun así, acepta conformarse con lo que la tecnología le da: “Regularmente me envían videos en WhatsApp de los momentos en que están viendo el partido de Sudáfrica, celebrando como el otro día contra Corea del Sur”.
Como jugador, su carrera fue extensa: desde 1970, cuando debutó en el Anderlecht de la Primera División de Bélgica hasta 1988, cuando con 36 años se retiró en el Brujas, el segundo club de su trayectoria como futbolista.
Claro que el momento cumbre lo vivió ya de grande, un par de años antes de decirle adiós al fútbol, cuando estuvo entre los 22 jugadores que conformaron el plantel de Bélgica que finalizó en el cuarto puesto del Mundial 86. Y que en semifinales perdió contra la Argentina de Maradona.
De aquel histórico partido que se jugó el 25 de junio de 1986, su camiseta con el número 19 quedó en manos del otro que tuvo ese mismo número aquella tarde: Oscar Ruggeri. El cabezón, hace un tiempo, cuando mostró en televisión varias de las camisetas de su colección, exhibió la de Hugo Broos.
A Ruggeri le quedó el recuerdo de Bross en formato de camiseta y a Bross el recuerdo de Maradona, que en ese partido convirtió dos goles increíbles: uno, con un sutil toque de zurda ante la salida de Pfaff, el arquero belga.
Y el otro, con una memorable apilada de cinco rivales belgas, que si no está tan vigente como leyenda es porque un partido antes, Diego le había hecho el gol del siglo a los ingleses.
“En esa semifinal jugamos contra dos rivales: el equipo argentino y luego Maradona. Perdimos esa semifinal, y puedo decir incluso que perdimos contra Maradona ese día. ¡Él estuvo fantástico!“, rememoró Broos sobre Diego, que fue el líder de un equipo argentino que ese día jugó su mejor partido en México 86.
Y, además, comparándolo con Messi, habló de la dificultad de marcar a jugadores como Maradona. “A ese tipo de jugadores no se les puede marcar. Hacen lo que quieren porque son muy buenos. Simplemente tienes que intentar por todos los medios de detenerlos, pero casi siempre acaba muy mal para ti”.
















































