El candidato de la izquierda no reconoció la victoria del líder ultraderechista. Además, le exigió que deje de amenazarlo.
El candidato izquierdista a la presidencia de Colombia, Iván Cepeda, llamó este lunes a sus seguidores a mantener la calma después de las protestas contra el triunfo en el balotaje del ultraderechista Abelardo de la Espriella y le exigió que deje de amenazarlo.
En uno de los balotajes más reñidos de la historia, Cepeda perdió el domingo por menos de un punto porcentual en el preconteo frente al abogado millonario que se hace llamar “El Tigre”.
Luego del triunfo del jurista de 47 años respaldado por Donald Trump, miles de personas salieron a protestar en Bogotá y Cali, donde quemaron banderas de Estados Unidos y chocaron con la policía antidisturbios.
“Mi llamado es a guardar la calma y la tranquilidad, porque ese es nuestro talante”, indicó Cepeda en una rueda de prensa en Bogotá.
“Mantengamos en este momento un comportamiento en este sentido ejemplar”, sostuvo el senador y defensor de derechos humanos de 63 años. Cepeda reiteró que reconocerá los resultados solo después del escrutinio final que puede tardar algunos días.
En caso de confirmar el resultado, De la Espriella gobernará a partir del 7 de agosto hasta 2030.
“Muerde” el tigre
Cepeda también rechazó las declaraciones de De la Espriella el domingo por “irrespetuosas” y “desobligantes”.
Ante miles de seguidores en la caribeña Barranquilla, el abogado que ganó por primera vez un cargo público amenazó a su rival si llegaba a “estimular la violencia”. “Doctor Cepeda, ya usted sabe lo duro que muerde el tigre. Le digo algo. El tigre todavía puede morder más duro de lo que ha mordido en las urnas”, aseguró en medio de una ovación.

Cepeda respondió este lunes: “A nosotros que no nos amenace. Se lo digo con toda claridad. Nosotros somos (…) un movimiento político muy numeroso”.
“Tenemos una larga historia de resistencias y estamos muy curtidos. Hemos derrotado a muchos gobiernos autoritarios, a muchos políticos violentos. Así que no, que no nos venga a amenazar, no nos asusta, ni sus rugidos, ni sus alaridos”, añadió.
En sus discursos de campaña, en general detrás de un cristal antibalas, el presidente electo había prometido mano dura contra el crimen y el narcotráfico.
Acusó a Petro de ser un “jefe de la mafia” por el fortalecimiento de los grupos armados con los que intentó negociar la paz y aseguró que está dispuesto a extraditarlo a Estados Unidos.
“Fraccionamiento violento”
Petro alertó este lunes que Colombia está “al borde del abismo del fraccionamiento violento” por la polarización.
En las calles, los manifestantes -principalmente jóvenes- defienden los programas sociales que el mandatario promovió en beneficio de las comunidades más pobres y marginadas.
En cuanto al conflicto armado, los expertos advierten sobre una posible espiral de violencia, por la respuesta de los grupos armados a la ofensiva militar que propone De la Espriella.
El presidente electo planea golpear a estas organizaciones de la mano del gobierno de Estados Unidos, que le manifestó su apoyo el domingo su apoyo. Colombia había logrado aplacar la violencia del conflicto armado interno al firmar el acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC en 2016, pero la calma duró pocos años.
Múltiples organizaciones guerrilleras que no adhirieron a ese pacto, paramilitares y ejércitos del narco operan con el dinero de la cocaína y el oro ilegal en el país.
“A quienes han sembrado violencia, terror, narcotráfico y corrupción durante todos estos años: su tiempo se acabó”, les avisó De la Espriella.
Con información de AFP.













































