Connor Leahy, director de Control AI, sorprendió con una respuesta tan humana como inesperada cuando le preguntaron cómo reaccionaría ante la aparición de una superinteligencia artificial. Detrás de la frase, sin embargo, se esconde una de las advertencias más preocupantes sobre el futuro de la IA.
“Probablemente llamaría a mi mamá”. La respuesta de Connor Leahy, uno de los especialistas más reconocidos en riesgos asociados a la inteligencia artificial, llamó la atención durante una entrevista con TN realizada en Web Summit Rio 2026.
La pregunta era “qué haría si mañana apareciera una inteligencia artificial claramente superior a todos los seres humanos”. Su reacción fue simple, espontánea y profundamente humana.
Sin embargo, detrás de esa frase hay una preocupación mucho más seria. Para Leahy, el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial cada vez más avanzados podría convertirse en uno de los mayores desafíos de la historia de la humanidad.
Por qué Connor Leahy está preocupado por la inteligencia artificial
Leahy es director de Control AI para Estados Unidos, una organización que impulsa regulaciones internacionales para supervisar el desarrollo de modelos avanzados de inteligencia artificial.
Según explicó durante el evento, el principal riesgo no es que la IA quite empleos o genere desinformación. Su preocupación apunta a un escenario mucho más extremo.
“Hasta que resolvamos el riesgo de la superinteligencia, debemos ser muy claros: el riesgo es la extinción”, afirmó.

Qué es una superinteligencia artificial
La ASI (Artificial Superintelligence) es un sistema que superaría ampliamente las capacidades humanas en prácticamente todos los ámbitos.
Según Leahy, una vez que una inteligencia artificial sea capaz de diseñar versiones mejores de sí misma, podría iniciarse un proceso de mejora continua que aceleraría enormemente su desarrollo.
“Así es como muchos investigadores creen que podríamos llegar a la superinteligencia en los próximos años”, sostuvo.
El experto considera que el problema central es que el desarrollo de la inteligencia artificial avanza más rápido que la comprensión que los propios investigadores tienen sobre ella. “Nuestros mejores científicos no entienden completamente cómo funcionan estos sistemas”, aseguró durante su exposición.
Según explicó, hoy existen modelos capaces de resolver problemas cada vez más complejos, pero todavía no hay consenso sobre cómo garantizar que futuras versiones permanezcan bajo control humano.
Esa falta de comprensión es precisamente lo que más preocupa al especialista. “Crear una inteligencia superior a la humana sin entender plenamente su funcionamiento podría convertirse en uno de los mayores errores de la historia”, advirtió.
El problema no es tecnológico
A pesar de que el debate suele centrarse en el avance técnico de la inteligencia artificial, Leahy considera que la cuestión principal es otra. “El problema que enfrentamos no es técnico. Es político”, afirmó.
Por ese motivo, impulsa acuerdos internacionales que permitan supervisar el desarrollo de sistemas avanzados y evitar una competencia descontrolada entre las grandes potencias tecnológicas.
Mientras tanto, si alguna vez apareciera una inteligencia artificial superior a toda la humanidad, Leahy ya sabe cuál sería su primera reacción. “Probablemente llamaría a mi mamá”.


















































