Abelardo de la Espriella se impuso con el 43,7 por ciento de los votos contra el petrista Iván Cepeda. Se deploma el uribismo.
Abelardo de la Espriella fue el candidato más votado en la primera vuelta de Colombia. El abogado outsider de derecha, caracterizado como un “milei colombiano”, alcanzó el 43 por ciento de los votos contra el 40 del Senador Iván Cepeda, candidato del presidente Gustavo Petro, que en los sondeos previos aparecía como seguro ganador.
El resultado fue sorpresivo porque todas las encuestas lo daban a Espriella peleando el segundo puesto con la uribista Paloma Valencia. Sin embargo, la elección se polarizó y todos los votos que podrían haber sido en una segunda vuelta para de la Espriella terminaron yendo en la primera. Un fenómeno previsible en los outsider exitosos, que logran capitalizar los descontentos sociales con el sistema político tradicional.
Por otro lado, a pesar de haber quedado en el segundo puesto, Cepeda confirma que la izquierda tiene un piso de 40 puntos y comparado con la elección de 2022, creció en más de un millón de votos.
Paloma Valencia ya envía señales a favor de De la Espriella y Uribe vive sus horas más bajas
Cabe destacar que el partido de Petro fue la fuerza más votada en las elecciones legislativas de marzo y contará con la mayoría en el Senado y en la Cámara de Representantes.
El cuadro para la izquierda de cara al balotaje del 21 de junio es complejo porque se da por descontado todos los votos de Valencia irán a De la Espriella y eso será suficiente para convertirse en el nuevo presidente de Colombia. De hecho, Paloma Valenciaya envió señales en favor de Espriella.
De todas formas, el cuadro para la izquierda de cara al balotaje del 21 de junio es complejo porque se da por descontado todos los votos de Valencia irán a De la Espriella y eso será suficiente para convertirse en el nuevo presidente de Colombia.
De hecho, todavía se estaban contando los votos cuando Valencia envió señales en favor de Espriella, un un durísima golpe al ex presidente Uribe, que ve comos e acentúa su marginalización de la centralidad política colombiana. Siguiendo con la analogía argentina, parece repetirse la situación cuando Patricia Bullrich, la candidata del ex presidente Mauricio Macri, en la misma noche de la primera vuelto cerró su apoyo a Milei para el ballotage, sin consultar a quien hasta entonces era su jefe político.

Eufórico, al conocer el resultado De la Espriella publicó en sus redes; “¡Vamos a derrotar la tiranía y el absolutismo! Pasamos a segunda vuelta gracias a los más de 10 millones de colombianos que respondieron al rugido. ¡En 21 días haremos historia! Los espero en el cubo de cristal del Malecón del Río, para celebrar juntos esta victoria. Hoy más que nunca estoy Firme por la Patria”.
Ante la ventaja de De la Espriella, el enviado de Trump respaldó el proceso electoral
Como sea, una eventual derrota del candidato de Petro es un golpe para el progresismo porque desarticula el eje que se armó con Claudia Sheinbaum y Lula en Brasil, este último deberá enfrentar una elección pareja en octubre contra el bolsonarismo.
¡Vamos a derrotar la tiranía y el absolutismo! Pasamos a segunda vuelta gracias a los más de 10 millones de colombianos que respondieron al rugido. ¡En 21 días haremos historia!.
Por el contrario, la victoria de la derecha radical colombiana es celebrada por Javier Milei, José Antonio Kast, el ecuatoriano Daniel Noboa y los representantes de Washington en la región como Marco Rubio y Christopher Landau. De hecho, como reveló LPO, el propio Donald Trump mandó a un enviado personal a apoyar discretamente a De la Espriella.
El colapso del uribismo es otro dato importante de la jornada electoral. La senadora Paloma Valencia confirma una elección desastrosa, en un lejano tercer lugar, con menos solo el 6 por ciento de los votos.
Su caída es un golpe frontal para el expresidente Alvaro Uribe, histórico articulador de la derecha colombiana que queda desdibujado en el mapa político que viene.

















































