El papa León XIV encabezó una multitudinaria vigilia en la Basílica de San Pedro, donde pronunció uno de los discursos más directos y severos contra la guerra y la ostentación de poder en la historia reciente del Vaticano.
Durante la ceremonia, el pontífice reclamó: “¡Basta de idolatría del yo y del dinero! ¡Basta de ostentación de poder! ¡Basta de guerra!”, situando su llamado en el centro de la agenda global, en momentos de alta tensión entre Estados Unidos e Irán y con el conflicto en Medio Oriente como telón de fondo.
En su homilía, León XIV exigió abandonar las justificaciones materiales y personales de los enfrentamientos y subrayó: “La verdadera fuerza se muestra en servir a la vida”.
La intervención tuvo lugar el mismo día que representantes de Estados Unidos e Irán mantuvieron negociaciones directas en Pakistán, en medio de un frágil alto el fuego.
A lo largo de su discurso, el papa advirtió sobre las consecuencias de la arrogancia y la idolatría, sosteniendo: “La guerra divide; la esperanza une. La arrogancia aplasta a los demás; el amor eleva. La idolatría nos ciega; el Dios vivo nos ilumina”.
Ante los fieles, insistió en que el mundo atraviesa una “hora dramática”, pero afirmó: “Basta una simple migaja de fe para atravesar juntos este momento como humanidad y junto a la humanidad”.
El papa aseguró que a través de la oración, las posibilidades humanas se combinan con las posibilidades infinitas de Dios, invitando a los creyentes a un compromiso activo por la paz.
En su mensaje, León XIV también remarcó el valor de la oración como herramienta de acción y transformación social. El pontífice explicó: “La oración no es un refugio para huir de nuestras responsabilidades ni un anestésico frente al dolor que provoca tanta injusticia. Es la respuesta más desinteresada, universal y transformadora frente a la muerte”.
Aunque León XIV no mencionó de forma explícita ni a Estados Unidos ni al presidente Donald Trump, su discurso estuvo dirigido a los líderes políticos responsables de la escalada bélica y del uso de la fe en la retórica de guerra.
El mensaje del papa coincidió con otros hechos clave en el escenario internacional. Israel atacó más de 200 objetivos asociados a Hezbollah en el Líbano, en una jornada marcada por la incertidumbre y por la crisis energética derivada de la confrontación en Medio Oriente.
Israel atacó más de 200 objetivos de Hezbollah en Líbano en las últimas 24 horas
El contexto acentuó el peso de las palabras de León XIV, que se sumaron a una serie de gestos diplomáticos y pastorales para promover el diálogo.
En paralelo a su llamado a la paz, León XIV ultima detalles para una gira de once días que lo llevará a visitar Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.
El viaje, que inicia el lunes y culmina el 23 de abril, constituye la primera gran salida internacional del pontífice estadounidense desde su elección. El itinerario incluye 18.000 kilómetros de desplazamiento, once discursos, siete misas y encuentros con líderes políticos y religiosos de la región.
La agenda del papa en Argelia prevé una visita a la Gran Mezquita de Argel y un encuentro con el presidente Abdelmadjid Tebboune.

Además, participará en ceremonias en honor a religiosos asesinados durante la guerra civil de los años noventa y se reunirá con la orden agustiniana en Annaba, antigua residencia de San Agustín.
El arzobispo de Argel, Jean-Paul Vesco, definió la llegada del sumo pontífice como la de “un hermano que viene a visitar a sus hermanos”.
En cada país de la gira, León XIV abordará temas como el diálogo interreligioso, la paz, la desigualdad y los derechos humanos, en un contexto donde la convivencia entre el cristianismo y el islam presenta desafíos históricos. Esta será la tercera vez que el papa viaja fuera de Italia, luego de sus visitas a Turquía, Líbano y Mónaco.
(Con información de AP y AFP)















































