Descarriló esta mañana en cercanías de Mercedes un tren del ferrocarril Sarmiento que cubría el servicio Bragado-Once.
Aunque no se reportaron heridos dentro de los más de 60 pasajeros, en los trabajadores crecen las alertas por las consecuencias del ajuste ferroviario del gobierno de Javier Milei.
En Trenes Argentinos atribuyeron el episodio a la rotura de un durmiente. Pero fuentes gremiales consultadas por LPO señalaron que «la causa del descarrilamiento fue la falta de mantenimiento de la vía».
Específicamente, lo atribuyen al recorte en las tareas de control de rutina a cargo de Trenes Argentinos Operaciones, que la semana pasada pasó de ser una Sociedad del Estado a una Sociedad Anónima.
Un dato no menor es que, con este cambio, desaparece la obligación de asistencia financiera del Tesoro.
En los gremios apuntan contra esa transformación orientada a facilitar la privatización del sistema ferroviario.
«No hay que olvidar que los servicios de pasajeros pasaron a manos del Estado tras graves problemas de la gestión privada, siendo el caso más conocido el accidente de Once», señalaron.
Con la Emergencia Ferroviaria declarada el año pasado, los sindicatos indicaron que se habilitaron algunas obras que estaban paradas, pero sigue siendo ampliamente insuficiente.
