La Casta y la Corrupción en el Senado: El Vínculo Oscuro entre Juan Cruz Godoy, Luz Rodríguez y Alfredo Moreno… El Senado de la Nación, lugar donde se supone que se debaten las leyes y se construye el futuro de todos los argentinos, sigue siendo escenario de un escenario inquietante: la continuidad de prácticas políticas que, lejos de promover la transparencia y la ética, parecen alimentar el reciclaje de la corrupción y los intereses oscuros.
En Chaco, una provincia que sigue luchando por un desarrollo real y equitativo, surgen conexiones inquietantes que ponen en evidencia cómo, en ciertos sectores del poder, el apellido y los vínculos personales tienen más peso que la honestidad y la lucha por el bien común. La reciente noticia sobre dos asesores del senador libertario chaqueño Juan Cruz Godoy ha generado gran revuelo, sobre todo cuando los nombres de estas personas están vinculados a figuras altamente cuestionadas por su comportamiento en la política y los negocios.
Luz Rodríguez: Hija de Capi Rodríguez, líder de LLA en Chaco
Luz Rodríguez, hija de Capi Rodríguez, quien es uno de los principales referentes de *La Libertad Avanza* (LLA) en la provincia, es ahora asesora de Juan Cruz Godoy, uno de los rostros más visibles de la corriente libertaria en el Senado. Rodríguez, al igual que su padre, ha sido considerada una figura de confianza dentro del movimiento, pero su nombramiento en un puesto público genera más preguntas que respuestas.
La historia de la política argentina está plagada de personajes cuya carrera parece estar impulsada por los apellidos y los contactos, y en este caso, la hija de Capi Rodríguez no escapa a esta realidad. El cuestionamiento aquí no solo recae sobre su idoneidad para ocupar dicho cargo, sino sobre las sombras que los lazos familiares y las conexiones políticas generan en el marco de la administración pública. ¿Es realmente este el perfil que debe representar a los chaqueños en el Senado?

Alfredo Moreno: Procesado por la Causa de Coimas en el PAMI
Otro personaje clave en esta red de poder es Alfredo Moreno, quien, además de ser asesor del senador Godoy, tiene una historia muy discutida en la política nacional. Moreno está procesado por su vinculación con una causa de pedidos de coimas en el *PAMI*, la entidad encargada de la salud de millones de argentinos. Esta acusación, que involucra a figuras de la política, destapó una de las tantas tramas de corrupción que arrastran a la clase política argentina y que muchas veces se olvidan o se minimizan por los mismos actores que deberían estar luchando contra ellas.
El hecho de que una persona con tales acusaciones y con un proceso judicial abierto ocupe una posición de asesoramiento en el Senado es, como mínimo, preocupante. La sensación de impunidad que se genera en torno a figuras como Moreno refleja el ciclo vicioso de la política argentina, donde el poder, lejos de ser fiscalizado, se utiliza para proteger a aquellos que han transitado caminos oscuros.

La Casta se Recicla y la Corrupción se Acomoda
Lo que está ocurriendo en el Senado de la Nación no es algo aislado ni único de un partido o de una ideología. Es el reflejo de un sistema político que, a pesar de los discursos y las promesas de cambio, sigue reciclando a los mismos actores, con las mismas prácticas, y en algunos casos, con las mismas acusaciones de corrupción.
En este escenario, los sectores políticos más críticos del sistema, como el del *libertario* Juan Cruz Godoy, parecen haber caído en la misma trampa que los que tanto critican. El vínculo entre Luz Rodríguez y Alfredo Moreno con su figura no hace más que perpetuar el ciclo de los apellidos y los intereses personales que siguen predominando en la política argentina.
El Senado, por lo tanto, se convierte en un escenario donde la “casta política”, lejos de ser cuestionada, se sigue acomodando, reciclando viejas estructuras y protegiendo a aquellos que tienen los contactos adecuados. Y, en este proceso, el bienestar de la ciudadanía y la promesa de un cambio real parecen quedar en un segundo plano.
¿Qué puede hacer el pueblo chaqueño y el pueblo argentino?
Lo primero es exigir transparencia. Es fundamental que aquellos que ocupan cargos públicos, y que se autodenominan como parte de una nueva política, se muestren como verdaderos agentes del cambio. No basta con el discurso; los hechos deben demostrar que realmente se quiere romper con el pasado de corrupción y nepotismo.
Es necesario, además, un compromiso real con la justicia. Alfredo Moreno debe responder por las acusaciones que pesan sobre él y esclarecer su participación en el escándalo del *PAMI*. Los ciudadanos no pueden permitir que la política siga siendo un espacio donde se premie la impunidad.
Finalmente, el caso de Luz Rodríguez es un recordatorio de que el poder no debe concentrarse en unas pocas familias o en unos pocos apellidos. La política debe ser un espacio para quienes realmente trabajen por el bienestar de la gente, y no para quienes se benefician de sus contactos y de la falta de control.
El Senado tiene una oportunidad única para demostrar que puede ser un órgano de cambio y transformación, pero, si se sigue legitimando a través de estos vínculos, la democracia y la confianza de la ciudadanía estarán seriamente comprometidas.
Es hora de romper con la vieja política y exigir que la casta y la corrupción se queden en el pasado.









































