El jefe del Sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, calificó la reforma laboral del Gobierno como un ataque a los derechos de los trabajadores.
Hugo Moyano volvió a cargar contra el Gobierno de Javier Milei y cuestionó con dureza la reforma laboral que impulsa el oficialismo. El jefe del Sindicato de Camioneros calificó la iniciativa como “una criminalidad contra los trabajadores” y advirtió que el proyecto busca quitar derechos adquiridos.
El dirigente sindical sostuvo que la reforma laboral profundiza la crisis social y laboral que atraviesa el país. Según afirmó, los trabajadores ya sufren las consecuencias del ajuste a través de bajos salarios, despidos y la pérdida del poder adquisitivo, una situación que también impacta de lleno en los jubilados.
“Intentan dejar a los trabajadores sin sus derechos y eso va a traer consecuencias muy complicadas”, expresó Hugo Moyano durante su discurso. En ese sentido, remarcó que el escenario actual es crítico y acusó al Gobierno nacional de avanzar contra conquistas históricas del movimiento obrero.
Las declaraciones fueron realizadas en el marco de una cumbre de las 62 Organizaciones Peronistas, donde Moyano compartió escenario con otros dirigentes sindicales. Entre ellos estuvieron José Ibarra, del sindicato de Taxistas, y Julio Estévez, del gremio de Jerárquicos de AFIP, según consignaron fuentes sindicales.
Críticas desde otros gremios al plan de Milei
Ibarra también cuestionó al Gobierno y denunció presiones sobre el movimiento obrero. “Están usando látigo y billetera para condicionar a los sindicatos, mientras algunos gobernadores negocian obras a costa de los derechos de los trabajadores”, afirmó.
Además, el dirigente de Taxistas calificó la reforma laboral como “una ley basura” y sostuvo que se utiliza como moneda de cambio política. Según explicó, el debate oculta problemas estructurales como la inflación, la caída del salario real, la pérdida de empleo y el ajuste sobre las obras sociales y los sectores más vulnerables.
La CGT convocó a una movilización al Congreso
En este contexto, la CGT anunció una movilización al Congreso para el próximo miércoles 11, jornada en la que el Senado debatirá la reforma laboral. Sin embargo, la central obrera descartó por el momento un paro general, como reclamaban los sectores más duros.
El triunviro Jorge Sola explicó en conferencia de prensa que la iniciativa del Gobierno “ataca y cercena los derechos laborales y colectivos de los trabajadores”. En ese marco, confirmó una protesta “multitudinaria y contundente” en la Plaza del Congreso a partir de las 15 horas.






































