La Fundación Educativa Canelo, con el respaldo del diputado Samuel Vargas, celebró la clausura del cuarto ciclo del curso de Barbería Básica, una iniciativa orientada a capacitar a jóvenes en habilidades técnicas y empresariales que les permitan acceder a oportunidades laborales y emprender sus propios proyectos. La entrega de certificados se complementó con la entrega de kits de herramientas, pensados para facilitar el arranque de los egresados en su primer emprendimiento dentro del sector de la barbería y el cuidado personal.

Formación integral para el mercado local El programa, de carácter práctico y focalizado en competencias clave de la barbería —corte, afeitado, estilismo y atención al cliente— incorporó además sesiones sobre manejo básico de un negocio: control de costos, atención al cliente, marketing local y formalización. Este enfoque integral responde a la necesidad de articular la capacitación técnica con herramientas que permitan una inserción sostenible en el mercado, ya sea como empleados calificados o como propietarios de microempresas.
Herramientas para iniciar un proyecto propio Para materializar el salto hacia la autonomía laboral, cada egresado recibió un kit de herramientas profesionales. Este aporte no solo reduce barreras iniciales de inversión, sino que también simboliza un respaldo concreto a las capacidades adquiridas durante el curso. Contar con los insumos respectivos facilita la apertura de servicios a domicilio, la instalación de una silla en una barbería comunitaria o el montaje de un pequeño local, favoreciendo la generación de ingresos y la circulación de capital en el entorno local.

Una apuesta por el emprendimiento juvenil En el acto de clausura, el diputado Samuel Vargas destacó el propósito de la iniciativa: “La idea es formar jóvenes emprendedores capaces de iniciar su pequeña empresa, que reconozcan su potencial y sean proactivos en la producción; no instrumentos de la ambición política de nadie. La juventud no debe ser rehén de un plan social. Debemos terminar con eso”. La declaración subraya dos líneas de acción: por un lado, la importancia de fortalecer la autonomía económica de los jóvenes mediante la formación técnica y empresarial; por otro, la necesidad de construir alternativas que no reduzcan a los jóvenes a simples beneficiarios pasivos de políticas asistencialistas.
El rol de las organizaciones locales y los actores públicos La alianza entre la Fundación Educativa Canelo y representantes públicos ilustra un modelo de colaboración entre sociedad civil y la esfera pública que puede potenciar resultados. Mientras la fundación aporta diseño pedagógico y ejecución, el apoyo institucional facilita recursos y visibilidad. No obstante, para que estas iniciativas tengan impacto sostenido en el tiempo es clave observar principios de transparencia, continuidad y evaluación: medir inserción laboral real, supervivencia de los emprendimientos y necesidades adicionales de los egresados para ajustar la oferta formativa.
Perspectivas de sostenibilidad y escalabilidad Para que programas como este trasciendan y beneficien a un mayor número de jóvenes, conviene considerar estrategias complementarias:
- Vínculos con el sector privado local para generar prácticas laborales y oportunidades de colocación.
- Programas de mentoría con barberos/as y emprendedores con trayectoria que orienten en la gestión cotidiana del negocio.
- Acceso a microcréditos o fondos semilla con condiciones favorables para la etapa inicial.
- Seguimiento poscurso para acompañar la formalización y la consolidación comercial.
Impacto social y económico La formación en oficios como la barbería genera impactos directos en términos de empleo y generación de ingresos, y efectos indirectos en cohesión social y autoestima. Jóvenes que adquieren habilidades comercializables y que cuentan con herramientas para emprender contribuyen al dinamismo económico local y reducen vulnerabilidades asociadas al desempleo y la informalidad. Además, la profesionalización de servicios cotidianos eleva estándares de calidad y puede abrir nichos de mercado —por ejemplo, servicios especializados, paquetes para eventos o alianzas con salones y centros de estética.
Conclusión El cierre del cuarto curso de Barbería Básica organizado por la Fundación Educativa Canelo, con el apoyo del diputado Samuel Vargas, representa un avance concreto en la formación de jóvenes emprendedores. La entrega de kits de herramientas refuerza el compromiso por facilitar el inicio de microempresas vinculadas a la barbería. Para convertir estas experiencias puntuales en transformaciones sostenibles es necesario articular seguimiento, financiamiento accesible, mentoría y alianzas público-privadas que amplíen el alcance del programa. De ese modo se promoverá una juventud más autónoma, productiva y menos sujeta a dinámicas asistencialistas, contribuyendo al desarrollo social y económico de las comunidades.













































