En General Pinedo, una reciente circular emitida por el director de la Regional Educativa VIII, Alexis Cotelleso, generó fuerte malestar en distintos sectores. El documento establece que cualquier visita del Ejecutivo Municipal o de agentes externos a las instituciones educativas deberá ser autorizada con 72 horas de anticipación.
La medida, presentada como un intento de “ordenar” la relación entre Municipio y escuelas, despierta más interrogantes que certezas. ¿Se trata realmente de un mecanismo administrativo o de un filtro político?
La polémica se acentúa si se contrasta con los hechos recientes: la semana pasada, las instituciones educativas se quedaron sin refrigerio debido a una deuda de hasta seis meses del Gobierno provincial con los proveedores. Ante esta situación crítica, fue la gestión municipal de Franco Ciucci la que aportó una solución momentánea para que los niños no quedaran desatendidos.
Si la circular hubiera estado vigente de manera estricta, antes de poder dar respuesta el Municipio debería haber solicitado autorización previa a la Regional, lo que en los hechos hubiera demorado la asistencia y profundizado la problemática.
En este marco, la disposición de Cotelleso parece menos preocupada por facilitar la coordinación con los municipios que por marcar un límite político, incluso a costa del bienestar de las comunidades educativas.
Más llamativo aún resulta el silencio del propio director regional sobre la falta de pago de la Provincia y sus consecuencias en las escuelas. Cotelleso, que debería ser la voz de los docentes y alumnos, no se escuchó en defensa de sus colegas ni frente al abandono de los proveedores, pero sí se mostró en entrevistas mediáticas junto a Mario Conradi, empresario y ex funcionario
municipal, conocido por sus recientes y polémicas declaraciones sobre “utilizar la angustia de la gente para hacer política partidaria con la entrega de mercaderías”.
La comunidad educativa necesita gestión, coordinación y soluciones reales, no obstáculos burocráticos ni disputas partidarias disfrazadas de circulares.
DIARIO QHC