La Policía recibió el llamado de emergencia de un par de kayakistas que cruzaba a la zona de islas entrerrianas.
Una pareja de kayakistas encontró un cuerpo en avanzado estado de descomposición flotando en el río Paraná en Rosario.
El hecho ocurrió este miércoles a la mañana, cuando los deportistas cruzaban hacia la zona de islas entrerrianas, a la altura de la central termoeléctrica Usina Sorrento.
El macabro hallazgo se produjo cerca de las 9, cuando los navegantes divisaron el cuerpo en un sector próximo al Club Náutico Sportivo Avellaneda, indicó Rosario 3. Según informaron fuentes oficiales, se trata de un hombre mayor de edad.
Apenas vieron la escena, los testigos llamaron al 911 y rápidamente se desplegó un fuerte operativo en la zona. Policía y Prefectura llegaron al lugar y vallaron el acceso a la playa para preservar la escena y permitir el trabajo de los peritos.

El hallazgo se dio casi en el mismo lugar donde días atrás encontraron un ciervo muerto, lo que suma preocupación entre los vecinos y quienes frecuentan la costa del Paraná.
Por el momento, las autoridades trabajan para identificar a la víctima y determinar las causas de la muerte. El caso quedó en manos de la Justicia, que ya inició las primeras diligencias.
Hace solo cinco días, el 13 de febrero, se registró un caso similar: fue encontrado otro cuerpo a las orillas del río Paraná, pero en la zona de la costa Paticuá, en Eldorado, en la provincia de Misiones.
El hallazgo fue difundido a partir de la viralización de una foto del cuerpo, que llegó hasta la Policía de Misiones. De esa manera, empezó la búsqueda, aunque en un primer momento los agentes no lograron ubicar el punto exacto señalado, según informó El Territorio.

El cuerpo, que tenía signos de violencia, estaba en un sector de piedras de difícil acceso. Luego de varios intentos fallidos por tierra, los policías detectaron el lugar y solicitaron la colaboración de la Prefectura Naval Argentina para poder acceder, ya que es un área prácticamente inaccesible tanto a pie como en vehículos. Una vez en la escena, hubo un operativo para preservarla y comenzar con las primeras pericias.
Cuando las autoridades lograron llegar al lugar, descubrieron que la víctima estaba maniatada, con una soga al cuello, la cabeza tapada y en estado avanzado de descomposición.
Los medios locales informaron al día siguiente que se trata de un hombre. Sin embargo, los investigadores no lograron identificarlo, ya que no tenía documentos y solo encontraron el tatuaje del nombre “Flavia” en el antebrazo izquierdo como única pista.
En tanto, el examen médico forense preliminar reveló que tenía “lesiones óseas en el lado izquierdo del cráneo y en el macizo facial”, citó el diario misionero Stop. Además, por el estado de descomposición en el que estaba el cuerpo, se constató que no tenía vísceras toracoabdominales.











































