Lucía Teresa Romero, cuya vivienda colinda con la seccional de Edison y Lisandro de la Torre, dijo que el lugar es “tierra de nadie” y mencionó más irregularidades.
Lucía Teresa Romero, cuya vivienda colinda con la Comisaría Séptima de Resistencia, salió este lunes al aire de Alerta Urbana y, en diálogo con Gustavo Olivello, denunció un escenario de absoluta desidia y corrupción en la Comisaría Séptima de Resistencia. Según su testimonio, la medianera de su hogar es utilizada por los internos para intentar fugas, lo que ha obligado a la policía a realizar cordones sobre su propio techo para evitar evasiones, mientras ella debe convivir con el uso de gases lacrimógenos que afectan a sus inquilinos.
Romero reveló la existencia de un orificio en el portón de la comisaría a través del cual ingresan bolsos con mercadería, celulares, encendedores y cuchillos que los presos utilizan para cocinar dentro de las celdas.
“Los policías no me llevan el apunte, están tomando tereré; es tierra de nadie esa comisaría”, afirmó la vecina, relatando incluso cómo los agentes ignoraron un robo frente a la unidad.
Entre las acusaciones más graves, detalló el ingreso de una “madama” con mujeres —incluida una menor de edad— al garage del edificio para ejercer la prostitución con los reclusos durante horas de la noche. Además, denunció que los detenidos organizan fiestas con música y gritan insultos al personal policial, a quien calificó de negligente por alertar a los sospechosos cuando ella realiza denuncias al 911.
“Una madama maneja la prostitución en la Comisaría Séptima”, insistió la residente cuya casa limita con la seccional ubicada en la esquina de las avenidas Edison y Lisandro de la Torre.
Hija de un oficial caído en servicio, Romero aseguró estar “cansada” de un entorno marcado por la superpoblación, los olores nauseabundos y la falta de respuestas de las autoridades de logística y de los sucesivos comisarios.
Alerta Urbana







































