La familia sospecha que el brutal crimen podría estar vinculado al narcotráfico. Marcharán para reclamar justicia.
Los últimos videos y publicaciones en redes sociales de Erika Antonella Álvarez, la joven asesinada en Tucumán cuyo cuerpo fue encontrado en un basural del barrio Manantial Sur, permiten reconstruir aspectos de su vida cotidiana antes del brutal crimen.
Estudiante de enfermería y amante de los rollers, Antonella, como la llamaba su familia, fue vista por última vez durante la mañana del miércoles. Murió a causa de una violenta agresión, según determinó la autopsia, y aún no hay detenidos por el hecho. En diálogo con TN, los familiares sugirieron que el crimen podría estar vinculado al narcotráfico.
La familia de la joven asesinada compartió a TN los últimos videos de Antonella con vida: andando en rollers y en los festejos de fin de año. Vivía sola desde hacía seis años, a pocos metros de la casa familiar.
Su hermana Milena Álvarez contó en TN: “Era una chica que no desaparecía. Siempre sabíamos de ella”. La última comunicación se produjo durante la madrugada del miércoles, cuando Antonella intercambió mensajes con su madre y una de sus hermanas. Luego, dejó de responder
Durante buena parte del día, la familia creyó que estaba descansando: el aire acondicionado y la luz de su habitación permanecían encendidos, algo frecuente porque solía pasar la noche despierta usando el celular. Recién cerca de las 20, al advertir que los mensajes ya no llegaban, comenzó la preocupación.
La búsqueda, el hallazgo y el reclamo de justicia
El jueves por la mañana, los padres ingresaron a su casa con una llave de repuesto. Antonella no estaba y tampoco encontraron su cargador de celular, lo que reforzó la hipótesis de que había salido. Una vecina aseguró haberla visto alrededor de las 7.30, con el mismo pantalón blanco que llevaba la noche anterior, aunque otros vecinos dijeron no haberla visto salir.

Horas más tarde, Milena se cruzó en redes sociales con una noticia sobre el hallazgo de una mujer asesinada, pero no lo asoció de inmediato con su hermana. “En mi cabeza, ella estaba durmiendo”, explicó. Fue su madre quien insistió en acercarse a una comisaría. Allí, tras describir los tatuajes de Antonella, los policías confirmaron la peor noticia.
Según la autopsia, la causa de muerte fue un traumatismo craneofacial grave con luxación cervical. Los peritos detallaron golpes contundentes y severos en la cabeza y el rostro, y una lesión letal en las vértebras del cuello, lo que evidencia la violencia del ataque antes de que el cuerpo fuera descartado en un predio de residuos.
Mientras la investigación avanza y no se registran detenciones, familiares y allegados convocaron a una marcha este lunes a las 19.30 en la plaza Independencia de Tucumán, para exigir justicia.








































