Funcionarios del país del sudeste asiático denunciaron la creación de estructuras defensivas instaladas por miembros de las fuerzas tailandesas en áreas limítrofes, mientras continúa vigente un cese al fuego entre ambos gobiernos

Las autoridades de Camboya denunciaron este martes la construcción de “fortalezas” y “búnkeres” por parte de fuerzas de Tailandia en territorio camboyano, en medio de la vigencia de un alto el fuego pactado a finales de diciembre.
Según reportó el diario The Khmer Times, la administración de Nom Pen rechazó cualquier alteración de la frontera nacional que derive del uso de la fuerza y afecte el cese al fuego formalizado entre ambos gobiernos.
Funcionarios camboyanos aseguraron que las fuerzas de Tailandia se encuentran “ocupando de forma ilegal” zonas en cuatro provincias: Oddar Meanchey, Preah Vihear, Banteary Meanchey y Pursat. Según la administración de Bangkok la ocupación comenzó durante los enfrentamientos de julio y, según las autoridades camboyanas, se repite en la actualidad.
El gobierno de Camboya indicó que Tailandia continúa posponiendo un encuentro de la Comisión Conjunta de Fronteras (JBC), un organismo binacional creado para resolver la disputa territorial. La reunión estaba prevista para principios de enero en la ciudad camboyana de Siem Reap, pero el Ejecutivo tailandés adujo motivos internos para aplazar el evento.
Durante una rueda de prensa, el portavoz del gobierno camboyano, Pen Bona, remarcó el compromiso de su país con la vía diplomática:. Nom Pen insiste en lograr “la paz mediante la resolución de las disputas con Tailandia por la vía del diálogo”, expresó el funcionario.
A pesar del alto el fuego, ambas partes continúan cruzando acusaciones sobre violaciones a la tregua en la zona fronteriza. Los últimos ataques dejaron más de un centenar de muertos y más de un millón de desplazados en ambos territorios.

El Ministerio del Interior de Camboya intensificó las acciones para recopilar datos y evaluar los impactos de los desplazamientos masivos en las provincias fronterizas, luego de informar que cerca de un millón de personas resultaron afectadas por los recientes enfrentamientos armados.
Según reportó la agencia Europa Press, las autoridades ordenaron a las administraciones provinciales ampliar las inspecciones en las zonas donde la población abandonó sus hogares.
Nom Pen denunció el 6 de enero nuevas incursiones de drones provenientes de Tailandia sobre su territorio, a pesar del acuerdo de alto el fuego alcanzado en diciembre de 2025. La cartera del Interior señaló que los incidentes se registraron en las provincias de Pursat y Koh Kong, calificando los hechos como una “clara violación de la integridad territorial” del país.
Las autoridades subrayaron que mantienen una vigilancia continua en la línea fronteriza, apoyadas por una coordinación estrecha con las Fuerzas Armadas. El objetivo declarado es proteger la soberanía nacional y la integridad territorial, mientras se monitorean y atienden las necesidades de la población desplazada.
Los combates de diciembre provocaron la migración de aproximadamente un millón de personas en la zona limítrofe, con al menos 640.000 desplazados dentro del territorio camboyano. La escalada de violencia dejó más de un centenar de víctimas mortales en ambos lados de la frontera, según puntualizó el medio antes mencionado.
Las administraciones provinciales mantienen un monitoreo activo en las áreas afectadas, mientras se refuerza la coordinación con organismos de seguridad y asistencia social.
La comunicación diplomática entre Tailandia y Camboya transcurre bajo la observación de la comunidad internacional, que sigue de cerca los compromisos acordados en la frontera tras los recientes enfrentamientos. Tailandia reiteró su llamado a evitar provocaciones y fortalecer los mecanismos de transparencia y comunicación para sostener el cese de hostilidades, en un contexto donde la estabilidad regional resulta especialmente vulnerable.
(Con información de Europa Press)














































