Anthony Albanese remarcó que el ataque antisemita perpetuado por dos hombres en Sídney fue “devastador” y señaló que fue un examen para el carácter de los habitantes de su país
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, afirmó este miércoles que el atentado antisemita que ocurrió el 14 de diciembre pasado en la playa de Bondi, en Sídney, representó una “dura prueba” para el país.
Un mes después del ataque, que dejó 15 muertos durante la celebración de la festividad judía de Janucá, el gobierno australiano estableció una comisión real para investigar posibles fallos de la Policía y analizar el fenómeno del antisemitismo en la sociedad.
“Hoy se cumple un mes desde el devastador ataque terrorista antisemita en Bondi Beach. El último mes ha sido una dura prueba para nuestro carácter nacional y, como siempre, los australianos han respondido con lo mejor de nuestra identidad: trabajando juntos y cuidándose unos a otros”, expresó Albanese a través de la red social X.
La comisión real, anunciada la semana pasada por el jefe de Gobierno, tendrá la tarea de “examinar las circunstancias que rodearon el ataque terrorista” y deberá presentar su informe antes del 14 de diciembre próximo. El primer ministro señaló que el organismo está llamado a “abordar el antisemitismo, investigando su naturaleza y prevalencia, y examinar los factores clave en Australia, incluyendo el extremismo religioso y motivado”.
La investigación creada por el gobierno australiano funcionará de forma independiente y no interferirá con la investigación judicial en curso. Según detalló Albanese, este organismo deberá presentar recomendaciones para fortalecer la cohesión social en Australia y proponer medidas a las agencias de seguridad para combatir el antisemitismo.
El anuncio de la comisión se produjo diez días después de que Albanese aprobara una revisión independiente, a cargo del ex jefe de la Organización de Inteligencia de Seguridad Australiana (ASIO), Dennis Richardson, orientada a determinar si la Policía pudo haber evitado el ataque.
A diferencia de la revisión independiente, la comisión real operará bajo un mecanismo más transparente, con audiencias públicas y la facultad de obligar a personas a declarar bajo juramento, bajo amenaza de sanciones o encarcelamiento, conforme a la legislación australiana.
Albanese también busca endurecer las leyes de armas tras el tiroteo masivo. “El gobierno está dispuesto a tomar todas las medidas necesarias, incluida la necesidad de leyes de armas más estrictas”, declaró el primer ministro ante la prensa.
De acuerdo con la Policía, los tiradores, un padre y su hijo, abrieron fuego contra la multitud que participaba en la festividad. Las autoridades confirmaron que el padre, de 50 años, tenía licencia para poseer seis armas de fuego, que se habrían utilizado en el ataque, y reabrió el debate sobre la normativa local de portación.
El jefe del Ejecutivo indicó que presentará las reformas en la reunión del Gabinete Nacional, que agrupa a los primeros ministros estatales y que estaba prevista para la tarde del lunes. El objetivo del encuentro es evaluar posibles cambios en las regulaciones existentes y coordinar posiciones entre los diferentes niveles de gobierno.
Durante sus declaraciones, Albanese subrayó la necesidad de revisar el sistema de licencias. “La gente puede radicalizarse con el tiempo. Las licencias no deberían ser perpetuas”, afirmó. La revisión de la duración y las condiciones de los permisos para la tenencia de armas de fuego se posicionó así como uno de los ejes principales del debate oficial tras el ataque.
(Con información de EFE)














































