En una ceremonia en Pyongyang, entregó retratos y condecoraciones a los familiares de los muertos en combate junto a tropas rusas. Ocurrió en la antesala de una posible cumbre con Vladimir Putin en Beijing
El dictador Kim Jong-un aseguró a las familias de los soldados norcoreanos fallecidos en combate junto a tropas rusas en la guerra contra Ucrania que tendrán “una vida hermosa” gracias al apoyo estatal, según informó este sábado la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA). El líder de Corea del Norte dirigió un emotivo acto celebrado el viernes en Pyongyang para honrar a los militares caídos y entregar personalmente retratos y condecoraciones a sus familiares.
Durante la ceremonia, Kim expresó su “dolor por no haber podido salvar las preciosas vidas” de los soldados, según KCNA. “No me escribieron ni siquiera una breve carta, pero creo que deben haberme confiado a sus familias, incluidos sus queridos hijos”, señaló Kim, dirigiéndose a los padres, esposas e hijos de los fallecidos. El líder remarcó que el Estado “les proporcionará una hermosa vida en el país defendido a costa de las vidas de los mártires”.
La televisión estatal norcoreana difundió imágenes de la ceremonia donde Kim realizó una profunda reverencia ante los familiares, visiblemente conmocionados, y anunció su intención de “erigir un monumento en la capital, así como una nueva calle para las familias en duelo”.
Además, aseguró que el régimen asumirá la “responsabilidad completa” de la educación de los hijos de los caídos, a quienes prometió apoyar y formar “como firmes y valientes luchadores como sus padres”.
El homenaje llega días antes de una posible cumbre con el presidente ruso Vladimir Putin en Beijing, durante la visita de ambos líderes a China para participar en el desfile militar del 3 de septiembre con motivo del 80º aniversario de la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial. El asesor presidencial ruso para Asuntos Internacionales, Yuri Ushakov, informó que están “considerando” una reunión bilateral entre Kim y Putin en el marco del evento, en el que también participará el presidente chino Xi Jinping y una veintena de líderes internacionales.
En la misma jornada, la televisión norcoreana emitió un documental de 25 minutos con secuencias de los soldados supuestamente implicados en la llamada “Operación de Liberación de Kursk”, destinada a expulsar a fuerzas ucranianas de la región rusa de Kursk, próxima a Ucrania. La agencia de noticias Reuters indicó que no pudo verificar de forma independiente la autenticidad de las imágenes difundidas en el documental.
Las autoridades norcoreanas confirmaron apenas en abril el envío de tropas a Rusia y reconocieron por primera vez la muerte de soldados en combate, tras meses de especulaciones sobre el papel militar de Corea del Norte en el conflicto. La magnitud real del despliegue y las cifras de bajas no han sido divulgadas por los gobiernos de Corea del Norte o Rusia.
Según la inteligencia de Corea del Sur, el régimen de Kim Jong-un habría enviado a Rusia cerca de 15.000 soldados en apoyo a Moscú, principalmente en la región de Kursk, y estima al menos 4.700 bajas, incluidas alrededor de 600 muertes. Los servicios de inteligencia occidentales calculan más de 6.000 bajas en total y han documentado también el suministro norcoreano de proyectiles, misiles y sistemas de cohetes de largo alcance a las fuerzas rusas.
Kim, durante su intervención, subrayó que los logros y el heroísmo en el frente han sido posibles por la fortaleza y el sacrificio de las familias de los soldados, a las que calificó como “las más tenaces, patriotas y justas del mundo”, de acuerdo con KCNA. En ceremonias previas, se mostraron 101 retratos de soldados caídos entregados a los familiares, y se difundieron imágenes de Kim abrazando a un soldado repatriado que se mostraba visiblemente afectado. Otras secuencias mostraron al líder rindiendo respeto ante retratos y ataúdes cubiertos con la bandera nacional.
Corea del Norte confirmó de manera oficial su contribución militar a la invasión rusa tras la firma de un tratado de seguridad con Rusia en agosto pasado, que incluyó un pacto de defensa mutua, aunque solo admitió en abril la implicación de sus soldados y las pérdidas resultantes. Con estos homenajes, la dirigencia norcoreana refuerza su respaldo a la cooperación militar con Moscú y manifiesta su intención de mantener el apoyo institucional y social a los familiares de los caídos en el conflicto ucraniano.
(Con información de AFP, EFE y Reuters)
