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Una latina empata con el candidato de Trump y apuesta a ganar en Texas por primera vez en tres décadas

La abogada Rochelle Garza está empatada con el procurador Ken Paxton y es la candidata demócrata que aparece con más chances en el Estado que dominan los republicanos desde 1994. Ya le ganó a su rival en la Corte.

Aunque todas las luces están sobre la histórica disputa que mantienen el gobernador Greg Abbott y su retador demócrata Beto O’Rourke, la elección más reñida en Texas de cara a los comicios de noviembre es otra y tiene resonancias nacionales. Después de vencer en primarias al último exponente de la dinastía Bush, el procurador general del Estado Ken Paxton se encuentra en apuros debido al desafío de una abogada latina que defiende inmigrantes y adolescentes y amenaza con quebrar un ciclo de casi tres décadas en Texas.

Mientras Abbott mantiene sobre Beto una diferencia de 5 puntos, una encuesta difundida en los últimos días por Dallas Morning y la Universidad de Texas en Tyler mostró a Paxton virtualmente empatado en la carrera por el cargo de fiscal general con la candidata demócrata Rochelle Garza, apenas 2 puntos por encima de la abogada.

Detrás de Paxton, hay fuerzas poderosas, que van desde la Asociación Nacional de Rifle hasta Donald Trump. El ex presidente no se limita a un respaldo verbal. Tal como contó LPO, la semana próxima organizará en su campo de golf una cena de recaudación para aportar fondos a la campaña de Paxton, quien cuenta con amplia ventaja sobre Garza a la hora de recolectar apoyo de importantes donantes.

Al ser consultada sobre la sociedad política de Paxton y Trump, la candidata demócrata no anduvo con vueltas: “Los pájaros del mismo plumaje vuelan juntos. Ambos están bajo una investigación criminal por parte del FBI”, afirmó. Su rival carga con una acusación de 2015 por fraude de valores y el FBI también lo tiene en la mira: investiga denuncias de corrupción pública y soborno hechas por varios de sus exempleados.

Si lograra imponerse en una contienda donde todo el poder le juega en contra, la ex abogada de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) haría historia por partida doble: sería la primera vez desde 1994 en que los demócratas ganarían una carrera estatal. En ese año, el demócrata Dan Morales fue reelegido fiscal general. Pero además, Garza podría convertirse en la primera latina electa para un cargo estatal en Texas.

Garza, en un acto por el derecho al aborto en Texas.

Garza proviene de uno de los condados más pobres de Texas y es hija de dos maestros. “Soy una mujer que creció en la frontera y soy texana de quinta generación”. Su padre, que era hijo de granjeros, llegó a ser juez estatal de distrito. Su bisabuela era partera y médica rural.

Antes de ser candidata, la ex abogada de ACLU se destacó con dos decisiones: demandó con éxito a la administración Trump en nombre de una adolescente detenida que reclamaba un aborto, y testificó contra el juez Brett Kavanagh, que había fallado en su contra en ese caso en la Corte Suprema.

Si lograra imponerse en una contienda donde todo el poder le juega en contra, la abogada haría historia por partida doble: sería la primera vez desde 1994 en que los demócratas ganarían una carrera estatal y ella podría convertirse en la primera latina electa para un cargo en Texas.

Las trayectorias de los dos candidatos no podían ser más distintas. Durante las últimas tres décadas, el fiscal general de Texas ha sido punta de lanza de políticas conservadoras y derechistas a nivel nacional. Paxton busca su tercer mandato como procurador después de haber sido el defensor de la ley más restrictiva del país en relación al aborto, de haber sido la cara de las batallas legales contra las vacunas y las máscaras durante la pandemia y de haber negado en línea con Trump los resultados de las presidenciales de 2020. Ex abogado de McKinney durante 14 años, el fiscal general asumió el cargo en 2015 cuando Abbott se convirtió en gobernador de Texas.

Paxton y Garza ya se enfrentaron en 2017 en un caso judicial que involucró a Texas. En 2017, Garza representó a una adolescente inmigrante de 17 años, más tarde conocida como Jane Doe, que buscaba un aborto legal mientras estaba detenida. Cuando los funcionarios de los Servicios Humanos y de Salud de EE. UU se negaron a liberarla para que se sometiera al procedimiento, Garza decidió demandarlos en nombre de la adolescente.

La pelea fue larga. Un juez federal falló a favor de Jane, pero la administración Trump apeló y finalmente, la Corte de Apelaciones en pleno le dio la razón a Garza. Paxton apeló ante la Corte Suprema y afirmó que las inmigrantes no tienen derecho constitucional al aborto.

Abbott le toma juramento a Paxton en 2015.

Uno de los jueces que había fallado en contra de Garza fue Kavanaugh, quien argumentó que se trataba de permitir el acceso a “un nuevo derecho” a los menores inmigrantes ilegales. Al año siguiente, Trump lo nominó para la Corte Suprema.

El caso también condujo a lo que hoy se conoce como el “aviso de Garza”, una política del gobierno para informar a las adolescentes embarazadas en albergues y centros de detención sobre el derecho al aborto y las normas para cumplir con el fallo judicial en Texas.

La causa que defiende Garza puede tener incidencia en las elecciones y hasta explicar parte de su crecimiento entre las mujeres latinas. Texas tiene una de las tasas más altas de personas sin seguro y una de las tasas más altas de niños que viven en la pobreza. La tasa de mortalidad materna está por encima del promedio nacional. Después de que un comité estatal recomendara que el estado ampliara la cobertura de Medicaid a las personas embarazadas de 60 días a un año, la legislatura estatal extendió la cobertura a seis meses.

“Esta es la mejor oportunidad que hemos tenido en casi 30 años. Hemos tenido casi 30 años de liderazgo republicano y no ha mejorado el estado”, afirmó Garza en los últimos días.

 

 

 

La mayoría de los altos funcionarios del estado son blancos, aunque los tejanos blancos y latinos representan aproximadamente el mismo porcentaje de la población. Según la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados, solo una latina, Lena Guerrero Aguirre, ha ocupado un cargo estatal en Texas, pero no fue electa sino nombrada.

Esta es la mejor oportunidad que hemos tenido en casi 30 años. Hemos tenido casi 30 años de liderazgo republicano y no ha mejorado el estado.

Debido a la histórica supremacía de los republicanos sobre los demócratas en Texas, Garza necesita que algunos votantes republicanos abandonen a Paxton, mientras ella se esfuerza por expandir la base de los demócratas. Según la encuesta de Dallas Morning y la Universidad de Texas, Paxton está perdiendo el apoyo de los independientes.

 

Sin embargo, según Dallas Morning, Garza necesita una fuerte inyección de fondos para derrotar a Paxton y por ahora no lo está consiguiendo. Los $450,000 que tenía disponibles durante el período de financiamiento de campaña contrastan con los $3.5 millones que exhibe Paxton en el banco, una cifra que podría aumentar significativamente en la cena del 1 de septiembre que organiza Trump en Nueva Jersey.

La abogada latina cuenta con el respaldo de la Asociación de Procuradores Generales Demócratas, EMILY’s List y Latino Victory Fund, pero se estima que necesita al menos 10 millones de dólares para competir con los avisos en el tramo final de la campaña. Mientras los democratas nacionales parecen estar mirando otra película y se concentran en la candidatura de Beto, no está claro quién aportará el financiamiento para la candidata que más chances tiene. Ese parece ser hoy su principal obstáculo frente a una maquinaria de poder que viene desgastada pero todavía cuenta con las de ganar.

 

 

 

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