Mientras la Ruta Nacional 16 se cae a pedazos, el Gobierno Nacional avanza con un nuevo ajuste al bolsillo de los conductores. A través de la Resolución 42/2026, Vialidad Nacional llamó a una “consulta pública” para autorizar un aumento en los peajes, llevando el costo mínimo para un auto a $1.500.
Cómo te afecta directamente
El peaje mínimo para autos en cabinas como la de Makallé pasará a $1.500.
Fin del beneficio: Ya no habrá diferencia entre pagar con TelePASE o en efectivo. Quien instaló el dispositivo para ahorrar, ahora pagará el total.
Doble gasto: El mal estado de la Ruta 16 implica que, además del peaje, los usuarios deben afrontar gastos altísimos en neumáticos, llantas y tren delantero por los cráteres en la calzada.

La trampa del TelePASE
La novedad más polémica de la Resolución 42/2026 es la eliminación de la tarifa diferencial. Se termina el incentivo tecnológico: el costo es parejo para todos, pero siempre hacia arriba. Los conductores que apostaron a la agilidad del pago automático hoy se encuentran con que su ahorro desaparece de un plumazo.
Ruta 16: Pagar por circular en un “campo minado”
El contraste es brutal y genera indignación. El pedido de aumento de la empresa Corredores Viales S.A. llega en el peor momento histórico de la infraestructura chaqueña. El tramo que une Resistencia con el límite de Santiago del Estero es un peligro constante: baches profundos, deformaciones y banquinas inexistentes lo convierten en una trampa mortal.
En redes sociales, el grito es unánime: “Se factura pero no se invierte”. El dinero que entra por el peaje parece no volver nunca a la cinta asfáltica, mientras los vehículos sufren daños estructurales y la seguridad vial es inexistente.
¿Consulta ciudadana o legitimación?
El Gobierno abrió un plazo de 15 días para que los ciudadanos opinen sobre el aumento vía mail (atencionalusuario@vialidad.gob.ar). Sin embargo, para el conductor común, esto parece más una maniobra demagógica para legalizar el tarifazo que una escucha real. Sin acceso transparente a los resultados de esa “encuesta”, la consulta funciona como un sello para decir que el ciudadano “autorizó” un aumento por una ruta que no recibe ni un peso de mantenimiento.
Conclusión.
Circular por el Chaco hoy es doblemente costoso: los peajes suben, los beneficios desaparecen y las rutas siguen destruidas. El usuario termina financiando una caja que no se traduce en obras, navegando por baches mientras le cobran como si transitara por una autopista de primer nivel.












































