El argentino logró una histórica consagración en la última etapa del Dakar tras aprovechar un error de navegación de su principal rival y quedarse con el triunfo más ajustado en la historia reciente de la competencia
La última etapa del Rally Dakar 2026 ofreció una definición inesperada en la categoría de motos, donde Luciano Benavides logró una remontada histórica y se consagró campeón tras superar por apenas dos segundos a Ricky Brabec. El momento clave quedó registrado en un video que difundieron las cuentas oficiales de la competencia, donde se observa el contraste entre la celebración del piloto argentino y la desazón del estadounidense, quien advirtió la derrota al ver a su rival en la línea de meta.
“Mierda”, fue una de las primeras palabras que soltó el piloto norteamericano en plena angustia al llegar al final de la carrera. Sin embargo, rápidamente felicitó al argentino, que se encontraba a su lado. “Buena pelea”, añadió.
El desenlace de la prueba, disputada sobre 105 kilómetros cronometrados, mantuvo la tensión hasta el último instante. Brabec arrancó la jornada como favorito, respaldado por una ventaja de 3 minutos y 20 segundos sobre Benavides. Muchos especialistas y seguidores ya lo ubicaban como futuro tricampeón de la mítica carrera, pero un error en el tramo final alteró el pronóstico.
Durante el desarrollo de la etapa, Brabec marcó el ritmo en cada waypoint y aprovechó el sistema de bonificaciones, que premiaba la navegación precisa. Sin embargo, a pocos kilómetros de la llegada, tomó una decisión que resultó determinante. El propio piloto explicó lo sucedido ante los medios: “Justo aquí, a unos pocos kilómetros de la llegada… No lo sé. Tomé el camino equivocado a la izquierda. El camino era corto y a la izquierda, así que giré a la izquierda. Eso me puso en una mala situación, y ya está”, relató el estadounidense al sitio Motorsport.
El video compartido por la organización muestra el instante en el que Brabec cruza la meta y se encuentra con Benavides celebrando la victoria. La imagen de la reacción del norteamericano, cabizbajo y resignado, sintetiza el dramatismo de una definición donde dos segundos marcaron la diferencia tras casi 8.000 kilómetros de competencia, de los cuales 4.748 correspondieron a tramos especiales cronometrados.
“Me siento terriblemente mal. Luchamos duro toda la segunda semana y por dos segundos, es muy ajustado… Pero no sé, ya veremos. Así es la carrera. Pero necesitábamos una victoria”, expresó Brabec al evaluar el resultado ante los periodistas acreditados.
El desenlace generó reacciones inmediatas en el campamento argentino. Luciano Benavides, que obtuvo su primer título en el Dakar y entregó la victoria número 21 para KTM, compartió su emoción y sorpresa por el desenlace. “No lo puedo creer la verdad. Estaba todo casi perdido hasta el final. Faltaban tres kilómetros para la llegada y yo tenía la sensación de que podía ganar, no sé por qué, por más que ya casi Ricky estaba en la meta. Y al final había que tomar una pista arriba entre dos lagos. Yo he tomado la pista buena y cuando he empezado sobre la pista he visto que Ricky volvía en contramano, pero por otra pista al costado y no podía cruzarse porque había agua, entonces no se podía. Así que primero dije: ‘No puede ser que sea él’. La probabilidad era casi imposible. Pero nada, ese 1% sucedió, pasó y de ahí al final, fui a fondo, los últimos dos kilómetros me comí, me pasé dos curvas. Cuando llegué no sabía qué había pasado, no sabía con los bonus de tiempo si le había logrado sacar el minuto aparte y por dos segundos gané el Dakar”, declaró Benavides ante el micrófono de Infobae.
El testimonio del flamante campeón amplió la perspectiva sobre los instantes decisivos. “Es increíble ganarle. Como dije, yo sentía que le iba a ganar, sentía que se podía, no sé, tenía esa sensación de adentro y la peleé todo el Dakar hasta el final. No lo puedo creer. Es el día más feliz de mi vida y no me quiero ni imaginar cuando llegue a Argentina”, añadió el piloto salteño tras la llegada.
Benavides también contó cómo identificó el error de su rival en el último sector. “Al principio pensaba que se trataba simplemente de un turista, porque solo veía su luz y estaba un poco lejos, pero después me dije que era una nota difícil, así que reduje un poco la velocidad y lo vi”, relató. El argentino detalló que aprovechó ese margen para acelerar al máximo, evitando un nuevo desvío en la última curva y asegurando una diferencia mínima que resultó suficiente para conquistar el título.
“Hay que agarrar una pista al lado del mar, el Mar Rojo, y bueno, Ricky se confundió y lo he visto volver en contramano, pero él cuando me ha visto tenía que regresar a dar toda la vuelta porque había un lago en el medio, no podía cruzar. No sabía si lo iba a lograr o no, porque tenía que sacar una diferencia también y los últimos tres kilómetros han sido por el honor”, prosiguió su relato. Y, para concluir, remató: “No creía que era posible, pensé que era una moto de aventura de algún espectador, hasta que cuando estaba un poco más cerca vi que era él y he dicho: ‘Este es un regalo de Dios’”.
De esta manera, el resultado del Rally Dakar 2026 en la categoría de motos quedará registrado como uno de los más apretados en la historia de la competencia, con una definición que combinó precisión, nerviosismo y la capacidad de reacción ante un error ajeno en el momento más trascendente.












































