La publicación de la imagen de una tortuga fue interpretada como una ironía y sintetiza la confianza en una estrategia gradual de su empresa, Blue Origin, frente a los cambios estratégicos de su competidor.
Jeff Bezos publicó en X una foto en blanco y negro de una tortuga y la comunidad interpretó el gesto como una burla a Elon Musk. Es que la imagen llegó horas después de que el fundador de SpaceX anunciara la cancelación de su programa espacial a Marte.
El símbolo no fue elegido al azar. La tortuga forma parte de la identidad de Blue Origin, la compañía espacial de Bezos. Su escudo incluye dos tortugas en alusión a la fábula atribuida a Esopo, en la que la constancia vence a la velocidad. El mensaje implícito fue claro: la carrera no siempre la gana quien acelera primero.
Musk comunicó la semana pasada un giro en la estrategia espacial de SpaceX, en que el nuevo foco de la empresa pasa a ser la Luna, y deja atrás la idea de construir una civilización multiplanetaria en Marte. La publicación de Bezos llegó después de ese anuncio y fue leída como una ironía sobre los cambios de rumbo de su rival.
La Luna como meta
La competencia entre ambos no es solo discursiva. La NASA adjudicó contratos tanto a SpaceX como a Blue Origin para desarrollar módulos de aterrizaje lunar como parte del Programa Artemis. SpaceX trabaja con Starship y Blue Origin con Blue Moon MK2.
Los planes iniciales contemplaban reabastecimiento de combustible en órbita terrestre antes de emprender el viaje lunar. Sin embargo, las pruebas de Starship registraron en 2025 al menos tres explosiones que abrieron interrogantes sobre los plazos para concretar un alunizaje antes de 2030.
Al mismo tiempo, y para generar más presión a las empresas norteamericanas, el programa espacial estatal de China avanza con su propio plan para llevar taikonautas a la Luna antes de que termine la década.
La estrategia de la tortuga
Bezos sostiene desde 2019 que la expansión humana en el espacio debería comenzar por la Luna. En ese momento respaldó de manera pública el plan Artemis y afirmó que era tiempo de volver al satélite natural con intención de permanencia.
Blue Origin trabaja ahora en una arquitectura alternativa que prescindiría del reabastecimiento orbital para intentar un aterrizaje antes de 2030. El esquema contempla múltiples lanzamientos del cohete New Glenn, etapas de transferencia en órbita terrestre y el uso de una versión inicial del módulo Blue Moon MK2.
La compañía todavía debe demostrar algunas capacidades, como maniobras complejas de acoplamiento y operaciones en espacio profundo. Aun así, la publicación de la tortuga sugiere confianza en una estrategia gradual frente a los cambios estratégicos de su competidor.
Más allá de la imagen de la tortuga y la interpretación de burla, el mensaje es claro: mientras Musk redefine prioridades, Bezos insiste en que la constancia y la planificación sostenida serán clave para ganar la carrera del regreso tripulado a la Luna.









































