El Gobierno nacional obtuvo este jueves por la madrugada su primer triunfo legislativo del año cuando el Senado de la Nación dio media sanción al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei. La iniciativa fue aprobada con 42 votos a favor y 30 en contra, sin abstenciones, y contó con el acompañamiento clave de los senadores libertarios, entre ellos los representantes del Chaco alineados tanto con la Casa Rosada como con el gobernador Leandro Zdero.
La votación dejó un fuerte impacto político en la provincia, donde el respaldo de los libertarios chaqueños al proyecto oficialista desató críticas del peronismo, del movimiento sindical y de sectores sociales, que advirtieron sobre el avance de una reforma que —según señalaron— profundiza la precarización laboral y debilita derechos históricos de los trabajadores.
Entre los votos afirmativos se destacó el del senador chaqueño Juan Cruz Godoy, quien defendió la reforma durante el debate parlamentario y sostuvo que el actual sistema laboral “expulsa trabajadores a la informalidad”. En línea con el discurso del Gobierno nacional, el legislador afirmó que la iniciativa apunta a “modernizar las relaciones laborales” y a “generar empleo genuino”, argumentos que fueron duramente cuestionados en el ámbito provincial.
Desde la oposición remarcaron que las consideraciones de Godoy replican sin matices el libreto libertario y desconocen la realidad social del Chaco, una de las provincias con mayores niveles de informalidad y pobreza estructural. En ese sentido, señalaron que el voto afirmativo expresa una subordinación política al proyecto económico de Milei, acompañado por el oficialismo provincial.
En contraposición, el senador Jorge Capitanich, de Unión por la Patria, votó en contra del proyecto y tuvo una intervención central durante la sesión. El exgobernador chaqueño advirtió que la reforma laboral “viola el artículo 14 bis de la Constitución Nacional”, debilita la negociación colectiva y traslada todos los riesgos del sistema productivo a los trabajadores.
Capitanich llamó explícitamente a no votar la ley, al sostener que “no crea empleo” sino que “legaliza la precarización”, y alertó sobre su impacto negativo en las economías regionales y en provincias del Norte Grande como Chaco. “Este proyecto beneficia a los sectores concentrados y castiga a quienes viven de su trabajo”, sostuvo.
Con la media sanción obtenida, la reforma laboral deberá ahora ser tratada en la Cámara de Diputados, donde se anticipa un nuevo escenario de debate y conflicto político. En Chaco, mientras tanto, la votación dejó expuesta una fuerte polarización, con los senadores libertarios respaldando el rumbo del Gobierno nacional y el peronismo denunciando un nuevo avance del ajuste sobre los derechos laborales.











































