Un informe reciente revela un cambio estructural en los hábitos alimentarios de los argentinos, impulsado por la pérdida del poder adquisitivo y una fuerte modificación en los precios relativos de las proteínas animales.
Según un estudio del Instituto de Economía de la UADE (INECO), entre 1990 y 2025 el consumo per cápita de carne vacuna cayó un 42%, pasando de 52 a 30 kilos anuales. En contraste, el consumo total de proteínas cárnicas aumentó un 12%, traccionado principalmente por el pollo y el cerdo.
📉 MENOS ASADO, MÁS POLLO
El informe detalla que, en ese mismo período, el consumo de pollo creció un 380% y el de carne porcina un 250%, compensando la caída sostenida de la carne vacuna y modificando de manera profunda la canasta alimentaria de los hogares.
Uno de los datos más ilustrativos es la evolución de los precios relativos:
👉 Hace 25 años, con el dinero necesario para comprar 1 kilo de asado se podían adquirir 2 kilos de pollo.
👉 Hoy, con ese mismo monto, se compran 4 kilos de pollo.
Esta relación explica gran parte del proceso de sustitución en el consumo cotidiano.
Actualmente, la carne vacuna y la avícola representan en partes iguales el 75% del total de carnes consumidas en el país. El resto se reparte entre carne porcina (15%), pescado (9%) y ovina (1%), que mantiene una participación marginal.
💸 EL ASADO, EN NIVELES HISTÓRICAMENTE ALTOS
El informe también analiza el precio del asado ajustado por inflación. Entre 1996 y 2025, el valor promedio histórico del kilo de asado fue de $10.449 (a valores de diciembre de 2025).
📊 En la actualidad, el precio ronda los $15.340, es decir, un 47% por encima del promedio histórico.
Según el estudio, el precio real del asado se encuentra cerca de su máximo histórico, comparable con el registrado en diciembre de 2015, y muestra una tendencia ascendente de largo plazo, con episodios de alta volatilidad.
👛 SALARIOS VS. CARNE
Para medir la accesibilidad real, el informe cruza el precio del asado con los salarios. Entre 1996 y 2025, un salario promedio del sector privado permitió comprar 191 kilos de asado por mes.
🔺 Máximo histórico: enero de 2008, con 277 kilos
🔻 Mínimo histórico: diciembre de 2023, con apenas 116 kilos
En el período 2024–2025, el poder de compra promedio fue de 154 kilos, levemente superior al promedio de la gestión anterior, pero aún por debajo del promedio histórico.
🌍 EXPORTACIONES Y PRESIÓN SOBRE EL MERCADO INTERNO
El estudio también destaca el impacto del frente externo. En los últimos 23 años, las exportaciones de carne vacuna crecieron un 230% en volumen, pasando de 159 a 524 millones de kilos, mientras que su valor en dólares aumentó más de un 900%.
Este proceso, sumado a la suba del precio internacional, presionó sobre los precios internos, redujo la disponibilidad para el mercado local y reforzó el desplazamiento hacia carnes más accesibles.
A esto se suma una reducción del stock ganadero: a diciembre de 2024, el país contaba con 51,6 millones de cabezas, con una baja interanual en vacas y terneros. El informe advierte además problemas estructurales como bajos pesos de faena, escasa apertura de mercados y limitaciones de competitividad.
🥇 SIGUE LIDERANDO, PERO CAMBIA
Pese a la caída sostenida del consumo, Argentina continúa liderando el ranking mundial de consumo per cápita de carne vacuna, con niveles que triplican el promedio internacional. Sin embargo, la tendencia muestra una convergencia gradual con otros países, en un contexto global donde el consumo de carne de res también viene disminuyendo.













































