Llama la atención que en dos días funcionarios, diputados, referentes del oficialísimo, medios afines y los trolls del Gobierno de golpe se preocupan y aprietan a la justicia Chaqueña en que levante una medida cautelar dictada en el mes de diciembre que suspendía la ley 4005-R del OTBN provincial.
Nos llamó la atención cómo se pone como excusa la defensa de “la producción” cuando la medida judicial apunta a frenar los desmontes no perjudicar al productor forestal ni los carpinteros de nuestra provincia.
Existen desmontes ilegales de actuales funcionarios con expedientes en trámite que deben ser explicados, existen multas irrisorias a desmontes que tienen que explicarse, existen miles de trámites de desmontes que no marchan.
¿Serán esas cosas las que quiere ocultar el ministro de la producción?
Hace unos días los empleados del ministerio de producción denunciaron y esto fue reafirmado por el propio Dudik que van a recortar el 80% de los ingresos a los trabajadores dejando a la totalidad del personal por debajo de la canasta básica.
¿Será que en realidad quieren aturdir a la sociedad con el tema OTBN para esconder el descuento encubiero al salario de los trabajadores?
Son muchas respuestas que tiene que dar el ministerio, el gobierno y los repetidores de slogans de comunicación.
El sector maderero necesita leyes que le permitan trabajar en un marco de previsibilidad, no un mamarracho jurídico inventado para favorecer al puñado de empresarios amigos más poderosos de la región. Para trabajar, los pequeños y medianos productores necesitan más bosque, no más desmonte.
El artículo 5 de la ley 4005 que el propio poder ejecutivo propuso y defiende prevé que el OTBN se debe actualizar de manera anual y por una comisión que debe estar integrada por todos los afores involucrados, incluido los diputados.
Pasó casi 2 años de la ley y el estado no hizo ni lo que propuso y se aprobó por la ley. Es momento de dejar de poner en excusas, dejar de poner a productores y trabajadores de rehén de su incompetencia y trabajar para dar solución a los problemas.
Por Sebastian Benitez Molas








































