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Por la fuerte suba de tarifas, el alza de precios en Argentina acumuló 75% entre 2016 y 2017, a menos de un punto del 75,7% del último bienio de gobierno de Cristina Kirchner

El gobierno de Mauricio Macri tuvo que acometer sobre varios frentes abiertos en la economía que recibió de Cristina Kirchner. Al cabo de dos años de gestión queda más claro que la contención del déficit fiscal, por la vía de la disminución de los subsidios económicos a empresas de servicios públicos, tuvo prioridad sobre el objetivo inflacionario.

El INDEC informó que los precios minoristas en Argentina avanzaron 3,1% en diciembre, debido principalmente al incremento en tarifas, alza clave para reducir los subsidios, pues los clientes, a través de los aumentos que pagan de su bolsillo, compensan el recorte de ayuda económica estatal a las empresas.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en 2017 arrojó un alza de 24,8%, en una notable desaceleración respecto del 40,3% de aumento en 2016, pero a un ritmo ocho puntos superior a la meta dispuesta por el Banco Central, con un techo de 17 por ciento.

Al confrontarse con los datos del gobierno de Cristina Kirchner, puede afirmarse que Macri aprobó con lo justo la materia inflacionaria, pues si bien es cierto que el aumento de los precios fue de similar magnitud, en los últimos dos años se avanzó en un proceso de ajuste de los precios internos que venían muy distorsionados por cuatro años de “cepo” al dólar, tarifas congeladas y férreos controles al comercio exterior.

Con un abrupto ajuste de estos precios relativos y un tipo de cambio liberado a partir del 17 de diciembre de 2015, la inflación acumulada entre 2016 y 2017 fue de 75%, es decir siete décimas inferior a la calculada en el bienio 2014-2015, último tramo de la gestión “K”, de 75,7 por ciento.

INFLACIÓN BIANUAL – 2006/2017

La intervención del INDEC durante ocho años dificulta una comparación homogénea, pero indicadores privados ayudan a establecer con aproximación qué pasó con los precios minoristas en la última década.

El resultado acumulado de 2016 (40,3% según la Inflación Congreso) y 2017 (24,8% del INDEC) es de 75 por ciento. Esto es poco menos de un punto que el 75,7% acumulado entre 2014 (38,5% según el Índice Congreso) y 2015 (26,9% del IPC de la Ciudad de Buenos Aires).

INFLACIÓN ANUAL EN ARGENTINA

El actual gobierno obtuvo elevadas cifras de inflación a la vez que impulsó el alza tarifaria, preponderante factor inflacionario -aún con tasas altas y absorción de liquidez-, emitió pesos para financiar el déficit público –en menor proporción que su antecesor- y permitió la fluctuación del dólar.

Si bien en el resultado inflacionario de diciembre de 2015 pudo haber incidido la suba del dólar tras la salida del “cepo”, la realidad es que su traslado a precios no fue inmediato en los ocho días hábiles, hasta el cierre del año, que sucedieron al anuncio de Alfonso Prat Gay, si no a lo largo del primer trimestre de 2016. Además muchos precios internos ya habían incorporado el precio “blue” de unos 15 pesos.

Pero sí incidió el notable incremento de la Base Monetaria de los últimos meses de gobierno de Cristina Kirchner, por la emisión de pesos para financiar al fisco en momentos en que las reservas del BCRA decrecían, cuando Alejandro Vanoli se desempeñaba como presidente del Central.

El 7 de octubre de 2015 la Base Monetaria (circulante, cheques cancelatorios en pesos y depósitos de bancos en cuentas del BCRA) sumaba $547.052 millones, mientras que dos meses después, el 7 de diciembre de 2015, se había expandido en dos meses unos $65.264 millones (+11,9%), a $612.316 millones. En el mismo período, las reservas medidas en pesos se redujeron en unos $18.000 millones, de R $261.780 millones (7/10/15) a $243.478 millones (7/12/15). Esa inyección de pesos más la devaluaciónposterior y las subas de tarifas potenciaron la rampante inflación en los primeros seis meses del gobierno de Macri.

LO QUE VIENE PARA LA INFLACIÓN

En las últimas semanas, el anuncio de aumento de la meta oficial para 2018 en cinco puntos, al 15%, casi en simultáneo con el anuncio de alzas de tarifas, combustibles, prepagas y peajes para el corriente año, puso en evidencia que la contención del rojo fiscal seguirá imponiéndose a la de acotar la carestía de precios.

Un informe de IDESA señaló que “la revisión al alza de las metas de inflación es un acto de sinceramiento pero también de resignación. El ritmo de gradualismo elegido para ordenar las cuentas públicas obliga a tolerar mayor inflación. Implica que los intereses de quienes se resisten a modernizar el Estado se imponen sobre las necesidades de los más débiles que seguirán pagando el desequilibrio fiscal con impuesto inflacionario“.

El Instituto Estadístico de los Trabajadores apuntó que en diciembre “las mayores subas inflacionarias se dieron en el ámbito de (rubro) ‘Vivienda’ (…), impulsada por las subas en (las tarifas de) electricidad y gas“.

Economia

Supercanal-Arlink obtuvo financiación internacional por $ 800 millones

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Fueron aportados por fondos de inversión de los Estados Unidos y estarán destinados a ampliar sus servicios digitales

La empresa de telecomunicaciones Supercanal – Arlink obtuvo financiación por $ 800 millones proveniente de fondos de inversión de los Estados Unidos. Este monto será destinado a acelerar su programa de digitalización y la expansión de sus redes de fibra óptica.

De esta forma, Supercanal – Arlink ampliarán sus servicios de televisión digital, telefonía e internet, en un mercado cada vez más demandante de contenidos de video de alta definición y mayor velocidad de navegación en internet.

Daniel Vila, presidente de Grupo América, propietario de Supercanal

Daniel Vila, presidente de Grupo América, propietario de Supercanal

Supercanal es la empresa insigna de Grupo América, presidido por Daniel Vila, y es la segunda compañía de cable de la Argentina. Fundada en los ’80 por la familia Vila en Mendoza, a partir de 1996 comenzó un proceso de expansión que la llevó a tener presencia en la actualidad en 14 provincias del interior.

Durante este año, la compañía planifica salir al mercado de capitales para así sumar las inversiones que demanda la convergencia tecnológica. Además, a comienzos de año el Ente Nacional de Comunicaciones le otorgó a Supercanal la licencia como Operador Móvil Virtual (OMV), lo que le permitirá en el futuro brindar el servicio de telefonía móvil.

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Economia

El nuevo escenario impositivo y contable: la inflación y el revalúo en 2018

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El 31 de diciembre pasado finalizó la emergencia económica de la ley 25.561, por la que no se aceptaba expresamente la indexación de la economía. Todavía permanece vigente, hasta finales de 2019, la emergencia social naciente de la pesada historia que comenzó allá por el año 2002, luego de la crisis económica. En los últimos años la economía se fue sacando el corsé o la faja de la inflación, permitiendo que algunas variables económicas sean actualizadas, por ejemplo los créditos hipotecarios por medio de los coeficientes UVA; las cláusulas gatillo de las paritarias que ahora el gobierno piensa desactivar; la nueva fórmula de movilidad previsional que en un 70% tiene en cuenta a la inflación y existen otros ejemplos que permiten que la inflación se reconozca parcialmente. Sin embargo el tema, en el fondo, sigue abierto a posibles reclamos judiciales ya que la ley 23.928 (de convertibilidad) en su artículo 10 todavía impide el reconocimiento pleno de la inflación, cuando se establece que: “Mantiénense derogadas, con efecto a partir del 1° de abril de 1991, todas las normas legales o reglamentarias que establecen o autorizan la indexación por precios, actualización monetaria, variación de costos o cualquier otra forma de repotenciación de las deudas, impuestos, precios o tarifas de los bienes, obras o servicios. Esta derogación se aplicará aun a los efectos de las relaciones y situaciones jurídicas existentes, no pudiendo aplicarse ni esgrimirse ninguna cláusula legal, reglamentaria, contractual o convencional —inclusive convenios colectivos de trabajo— de fecha anterior, como causa de ajuste en las sumas de pesos que corresponda pagar”.

Actualmente, la ley 27.430 de reforma tributaria prevé la posibilidad de realizar el revalúo contable e impositivo; opción que podrá ser ejercida total o parcialmente, aplicándose cualquiera de los dos ajustes o, incluso, los dos métodos simultáneamente.

El revalúo contable permite reconocer el mayor valor de los bienes en los balances. Mientras, que el revalúo impositivo posibilita que el valor de origen de algunos bienes se actualice para que de esta forma se incremente el monto de las amortizaciones a futuro; y además, que el valor de costo original que posee el bien en el momento en que sea vendido aumente, de esta manera la utilidad por la que tendrá que pagarse el Impuesto a las Ganancias surgirá por la diferencia entre el precio de venta y el del costo actualizado. El ejercicio de la opción de revaluar los bienes es optativo, no obligatorio. El hecho de elegir realizar la actualización contable no implicará el pago del impuesto especial, pudiéndose hacer por única vez, a partir de los ejercicios cerrados luego del 30 de diciembre de 2017. El revalúo contable permite mejorar el aspecto de los estados contables de las empresas, más en los casos en que siempre se distribuyeron las utilidades y que por algunos ejercicios en los que hubo pérdidas el patrimonio se encontró expresado al borde la disolución, con saldo cercano a un valor negativo. La reserva que se constituye por el revalúo no podrá ser distribuida entre los socios, y los organismos de contralor, que reciban los estados contables, tendrán que aceptarlos ajustados a pesar lo que digan otras normas anteriores. Las opciones que existen para hacer el revalúo son dos: 1) usar el factor de corrección que prevé la ley, o 2) a través de informes de técnicos realizados por profesionales autorizados. A futuro, el ajuste por inflación contable deberá realizarse obligatoriamente de acuerdo a lo que indican las normas profesionales; o sea, cuando se supere el índice de 100% de inflación mayorista por el período de tres años; medida que parece a simple vista incorrecta por lo insuficiente.

El ajuste impositivo:

Lo pueden hacer tanto las personas humanas como las empresas, por los ejercicios contables cerrados a partir del 31 de diciembre de 2017, inclusive. Pueden revaluarse los inmuebles, sean bienes de cambio o de uso; los bienes muebles amortizables (incluida la hacienda reproductora); los automóviles podrán revaluarse sólo en la medida que sean bienes de uso que se utilicen en el objeto principal de la actividad. Se pueden actualizar las participaciones accionarias y de cuotas sociales y los intangibles. Todos esos bienes podrán actualizarse en la medida que hayan ingresado al patrimonio antes del 30 de diciembre de 2017. No podrán revaluarse los bienes de cambio (salvo que sean inmuebles); aquellos que poseen una amortización acelerada; los activos que fueron declarados en el blanqueo y los bienes que se encuentran totalmente amortizados. Al dejar afuera del ajuste a los bienes de cambio, las utilidades que expresan los balances y por las que se paga impuestos siguen siendo heterogéneas y por ende no estrictamente reales. Para calcular el revalúo, el costo de adquisición tiene que actualizarse por el factor de corrección; por ejemplo para ajustar las acciones de una sociedad que no cotiza en bolsa que fueron adquiridas en el año 2002, deberá utilizarse el coeficiente 14,55. Siguiendo con el ejemplo si en la actualidad se transfiere esa participación accionaria habrá que tributar el 15% sobre el nuevo resultado obtenido, que surge comparando el precio de venta actual con el costo que ha sido revaluado. El factor de corrección llega hasta el año 2017, posteriormente deberá continuarse con el índice mayorista (IPIM) que difunde el INDEC. Al valor de costo actualizado, por ejemplo si fuera un bien de uso, se le tendrán que descontar luego las amortizaciones ajustadas y de esta manera se obtiene el valor residual actualizado del bien. Este valor actual no podrá ser superior al valor recuperable que posee el activo a la fecha de ejercerse la opción. Tomada la decisión de realizar el revalúo, el ajuste tiene que aplicarse sobre la totalidad de los bienes que la ley autoriza ajustar. Si el bien se vende en el primer año de haberse efectuado el ajuste, el importe del revalúo se reduce en un 60%; en cambio, si la enajenación se produce en el segundo año la reducción es del 30%. Las reducciones de los revalúo no se aplican en los inmuebles que sean bienes de cambio, sin dudas operaciones que son las principales “vedette”, debido a que es una actividad muy favorecida por la ley 27.430.

Pero la revaluación impositiva no es gratis, porque para poder hacerla hay que pagar un impuesto especial, que tiene las siguientes alícuotas: 1) del 8% para los bienes inmuebles que sean bienes de cambio; 2) 15% para los otros bienes inmuebles; 3) 5% para las acciones o cuotas sociales y 4) 10% para los demás bienes. Este impuesto especial no es deducible en el Impuesto a las Ganancias. Además de actualizar el valor del costo del bien, a los efectos de una mayor amortización y de una menor utilidad al momento de la venta, entre otros beneficios están, por ejemplo, que la utilidad que se produce por incrementar el valor del bien no estará gravada por el Impuesto a las Ganancias y la diferencia de ese mayor activo no pagará Ganancia Mínima Presunta, para los casos en el que este impuesto sigue vigente. En el caso de Bienes Personales, participaciones societarias, como el resultado que se considera para determinar este impuesto es el contable, únicamente incidirá si se hace el revaluó contable, ya que el impositivo tampoco influye. La condición final que pone la ley para poder aplicar el revalúo impositivo, es la de renunciar de hacer algún reclamo judicial sobre este tema en el futuro y si se comenzó el reclamo desistir del mismo.

Unidad de Valor Tributaria:

La ley 27.430, de Reforma Tributaria, crea la Unidad de Valor Tributaria (UTV) que es una unidad de medida de valor homogénea para poder determinar los importes fijos, los impuestos mínimos, las escalas, la graduación de sanciones y todo otro parámetro monetario que esté contemplado en las leyes tributarias nacionales. Por la ley se establece que, antes del 15 de septiembre de 2018, el Poder Ejecutivo deberá elaborar y remitir al Congreso un proyecto de ley en el que se establezca la cantidad de UTV correspondiente a cada uno de los parámetros monetarios expresados en cada norma tributaria, que serán luego los que quedarán vigentes para el futuro. Además, el Poder Ejecutivo tendrá que definir la relación de conversión inicial entre los UTV y los pesos, que luego se ajustará por el índice de precios al consumidor que difunde en INDEC.

 

Por todo lo mencionado anteriormente, en conclusión, se podría afirmar que a pesar de que esta medida constituye un avance, en comparación con lo que había antes, el reconocimiento impositivo y contable de la inflación continúa siendo parcial, un tanto arbitrario y discrecional, al no permitirse el ajuste pleno para los balances y para los impuestos, que sea sobre todos los bienes y sus resultados, con un límite anual razonable y sin la necesidad de tener que pagar ningún impuesto especial para poder hacerlo.

 

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Economia

Qué tienen que tener en cuenta las pymes para migrar a la nube

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La nube, que viene del inglés Cloud Computing, se trata de servicios, algunos gratuitos y otros pagos, que guardan tanto archivos como información en Internet. Esta solución tecnológica permite mejorar la gestión diaria, ayuda a disminuir costos y tiempos de trabajo.

Sergio Donzelli, Managing Director de Neoris Argentina, señala que hay tres elementos por los cuales él sugiere migrar a la nube. En primer lugar, nota un importante ahorro en los costos de mantenimiento. En segundo lugar, destaca la seguridad que brinda la nube en relación al backup de información, la encriptación, que disminuye la probabilidad de virus y actualiza regularmente los sistemas operativos. El tercer punto tiene que ver con la ventaja de tener la información en cualquier lugar donde uno se encuentre. Es decir, uno no depende de la oficina para ver los datos.

“Por otro lado, hay que tener en cuenta que cuando se migra a la nube, la empresa va a ser más dependiente de las conexiones a Internet. También, hay que asegurarse que el servidor tenga un contrato flexible para agrandarse o achicarse”, dice Donzelli.

Según el especialista, las empresas que piensen en mejorar las aplicaciones y trabajar con clientes o distribuidores, necesitarán estar más integradas digitalmente ante la transformación tecnológica que atraviesa el mundo de los negocios. Por lo tanto, se requiere una gestión dedicada a eso. Para aquellos que deseen migrar a la nube se sugiere empezar por los procesos menos críticos para aprender. Luego, se puede ir migrando otras aplicaciones del negocio. Siempre de menor a mayor, coinciden los proveedores de esta tecnología.

“Hoy tener un servidor de correo inhouse es una locura”, afirma Pablo Iacub, presidente de Calipso, empresa desarrolladora de software. Según Iacub, difícilmente, las pymes tengan en su staff a un gerente de Sistemas que se dedique al mantenimiento del servidor. Cuando se sube toda la información a la nube se le da esa responsabilidad, por ejemplo, a Google. Por lo tanto, no hay que preocuparse por los virus o por hacer backup. “Con u$s 4 por mes por usuario resolvés todo”, agrega. “Al pasar a la nube, uno puede despegarse de lo local. Hoy la empresa no está más entre cuatro paredes”, destaca Iacub.

Contagram es un sistema de gestión orientado a emprendedores y pymes diseñado para simplificar la gestión diaria del negocio. El socio fundador Tomás Spada dice: “Si sos una pequeña empresa y querés un sistema propio tenés que invertir entre $20.000 y $100.000. La diferencia que lográs en la nube es que podés probar gratis, disminuís el riesgo y luego, pagas mensualmente, una suma aproximada de $700″.

Spada observa que todavía existe una barrera cultural para cierto segmento de personas porque tienen miedo que alguien pueda ver la información que suben a la nube. Al respecto, comenta: “La realidad es que es lo mismo que tener una cuenta de mail o usar Facebook”.

Los paradigmas a tener cuenta
En el offline

La información solo se puede usar en las computadoras que se encuentran en la oficina.
Al tener un servidor de correo propio, uno deberá estar atento a los virus, mantenimiento y backup.
El administrador del sistema de la empresa tendrá acceso a todos los correos electrónicos.
No depende exclusivamente de la conexión a Internet para tener acceso a los servicios.
En el online

Permite desarrollar reportes e informes en tiempo real. Así, los empleados cuentan con una actualización de stock 100% dinámico, que se modifica al comprar o vender producto.
Los estándares de seguridad son más altos en el entorno del proveedor.
El proveedor de la nube suele tener mejores recursos físicos y financieros para contrarrestar las amenazas a la seguridad de los datos a las que se enfrenta la infraestructura.
Los datos estarán disponibles, incluso si se rompe la computadora o se pierde la laptop.

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